Justo ahí.
Donde estallan las neuronas
su implosión cicatrizada de sodio.
Donde habita el dolor nodal
su condensada tripa blanca.

Justo ahí.
Espacio de sinapsis eléctrica,
redondo y puro de cualquier calidez que mitigue.
Vertiginoso en su orgánica desnaturalización salina.
Justo ahí.
La matriz del dolor,
muerde su dentadura sincrónica.
Y abriendo ojos de porcelana te crecen largas pestañas.
Crispadas las terminales nerviosas,
apretada hasta la asfixia,
respirada hasta la asfixia.
Brutalmente vaciada.
trepa como mil arañas tu columna
y baja, mil veces más.
FOTOGRAFÍAS: MARQUINEZ.
TEXTO: PATRICIO VALVERDE.