Ante la ausencia del beso
el sapo intuye
desde la fetidez de su coraza
que bastará un ínfimo cuerpo
para saciar su apetito
y olvidar los martirios
de una lengua impaciente.
(FERNANDO MARQUINEZ)
Las voces,
los rostros borrados. Las bocas como esferas
y los ocultos ritmos, enterrados pasos
súbitos de un huésped auspicioso:
La noche en la casa vacía.
El sapo que en el umbral espera
el duro beso de la esponjosa luna.
(ARTURO CARRERA "La mañana")